Había una vez... un blog que contenía cuentos... había cuentos cortos, y narraciones breves, también micro relatos... y algunos lectores acudieron a él y los entretuvo.. y algunos fueron felices... no para siempre... pero al menos por un momento. Y se cumplió el sueños del blog... entretener algún lector perdido en la inmensidad de la red.
miércoles, 29 de abril de 2020
los ovnis
domingo, 26 de abril de 2020
¿ VOLVERÁN LOS POETAS?
miércoles, 5 de febrero de 2020
martes, 28 de enero de 2020
reflección del Dalai Lama
lunes, 27 de enero de 2020
Un novio con transtornos poéticos.
martes, 14 de enero de 2020
El decálogo del escritor de Augusto Monterroso
Decálogo del escritor
1 – Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
2 – No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen
tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
3 – En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: «En literatura no hay nada escrito».
5 – Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
6 – Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
7 – No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
8 – Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
9 – Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto, estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
10 – Trata de decir las cosas, de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
11 – No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
12 – Otra vez el lector.
Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones.
Si escribes cosas para el montón, nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
P/D:
El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados y quedarse con los restantes diez en este llamado decálogo del escritor